Estafa en el Ejército: El general en retiro que estafó a coronel por más de $200 millones – Delitos – Justicia



El teniente coronel Óscar Eduardo González Cortés interpuso una denuncia, ante la Fiscalía, contra el general en retiro Jaime Hernando Rivera Jaimes, por el delito de hurto agravado por la confianza.

La denuncia, con fecha del 25 de septiembre de este año, la sustenta el coronel González en que para finales del mes de marzo de este año, Rivera Jaimes, quien en su momento ostentaba el grado de brigadier general y el cargo de comandante de la División de Aviación y Asalto Aéreo del Ejército Nacional, “siendo su jefe directo”, le pidió que le prestara un vehículo de su propiedad.

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En el documento de la denuncia, al que tuvo acceso EL TIEMPO, se describe el automotor, un Mazda 3, modelo 2018 de placas EFQ 651, matriculado en Cali, con un valor comercial de 52 millones de pesos.

El coronel González, quien actualmente sigue asignado a la División de Aviación en Bogotá, en la denuncia sustenta dónde compró en vehículo y el monto que pagó con sus propios recursos.

A pesar de múltiples intentos para tratar de comunicarme con él para que me devolviera el carro, no fue posible

De igual forma, señala que por órdenes del entonces general activo Rivera Jaimes, el vehículo lo recogió el sargento viceprimero Hernán Rodrigo López Páez. En la denuncia se lee “después de haberle prestado el carro”, para abril, el general oficializó que iba a pedir el retiro de la institución castrense.

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“A pesar de múltiples intentos para tratar de comunicarme con él para que me devolviera el carro, no fue posible”, asegura el coronel en la denuncia instaurada ante el ente acusador. El oficial señala que se comunicó con el sargento López quien le informó que “el vehículo había sido dado en parte de pago por un lote de papa en Ventaquemada”.

De igual forma, este diario conoció una carta de 43 páginas –fechada el 30 de octubre– en la que el coronel González le expone al actual comandante de la División de Aviación y Asalto Aéreo, el general Luis Emilio Cardozo Santamaría, una queja “por presuntas irregularidades y abuso en el actuar” del general en retiro Rivera Jaimes.

Señala que en cuanto el general Rivera asumió el mando de la División, en enero de este año, le presentó al sargento viceprimero López Páez, de quien dijo “que más que su amigo era su hermano”, y que cualquier requerimiento que hiciera el suboficial, era como si lo hiciera él, se lee en la misiva.

Asegura el coronel González que el primer requerimiento que le hizo López fue de carácter personal y era conseguirle un nuevo celular al general. Describe las características del equipo y señala en la carta que “en respuesta le manifesté que la administración de la División no tenía presupuesto para este tipo de compras, ante lo cual me pidió que lo comprara con mi dinero y mi General me retornaría luego el valor del mismo”.

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El coronel anexa la factura de compra por $ 4.399.900. Y afirma que le entregó el equipo al general personalmente quien le dijo “que no me preocupara por los gastos, que hiciéramos una sola cuenta y él posteriormente me cancelaría lo suministrado”.

González Cortés afirma que el general le pidió que le cancelara $ 5.000.000 a su asesora jurídica –como pago por el mes de enero– “a lo cual le informé que no existía disponibilidad presupuestal ni una relación contractual que diera lugar al pago de esta solicitud”, describe el oficial en la carta.

Señala que frente a ese hecho el general Rivera le “pidió el favor que le prestara la plata para pagarle (…). Al momento de efectuar la entrega del dinero en presencia del señor General, le pedí a la abogada que me firmara un recibo de caja, ante lo cual mi General me pide que no le haga firmar ningún documento, que esa plata era un préstamo que yo le estaba haciendo a él, tal como con el tema del celular”, se lee en la misiva.

Afirma el coronel que para febrero le prestó al general igual suma de dinero para cubrir la asesoría de la abogada de ese mes. Relata que su familia tiene un negocio de compra y venta de carros, y que él mismo le había comentado al general que había vendido –en diciembre de 2019– un apartamento que había adquirido con los “recursos del subsidio de la Caja Promotora de Vivienda Militar y un crédito bancario”, y que tenía en su “cuenta bancaria y en dinero en efectivo un valor total $225.000.000.”

Para esa misma época, según González, el general Rivera Jaimes, le pide $100 millones en calidad de préstamo a un interés mensual, dinero que el general necesitaba “para asumir algunos compromisos económicos, entre ellos me comentó que el principal y más urgente era el pago de una cancha de fútbol que se iniciaría a construir en la vivienda de mi General”, afirma en la carta.

“Consideré como una oportunidad de generar algún ingreso al prestarlo a quien en su momento era mi jefe y representaba una posición de respeto y autoridad en la organización como Comandante de la División de Aviación Asalto Aéreo”, expone el coronel al sustentar por qué, según él, le prestó la elevada cifra.

Entre otras situaciones expone el coronel González que la asesora jurídica se enteró del negocio de la familia, y negoció un carro en 35 millones de pesos. Se le informó al general Rivera, quien dijo que ese era un carro muy viejo y él escogió una camioneta de 60 millones de pesos.

“El general Rivera me informa que no le cobre la camioneta a la doctora (…), pues él asumiría la totalidad de dicha obligación, sumando el valor pactado a lo pendiente, deuda que para la fecha ya era de $86.399.900, a lo cual se le suma los $60.000.000 de la camioneta (…) para quedar a ese día con una deuda de mi general hacia mí de $146.399.900.”, asegura el coronel en la carta.

Después de que pidió la baja y se comprometió a pagarle, no le volvió a contestar el celular y, un día que se encontraron, lo amenazó

El oficial describe otras circunstancias de préstamos, y al ir creciendo la deuda le expone la necesidad de algún tipo de garantía, a lo que afirma González el general le contestó: “¿Acaso usted cree, González, que un General de la República lo va a engañar? Yo cuento con todo el respaldo para pagar, de no tener como pagar, tenga la certeza que no adquiriría ningún compromiso”.

El hecho es que, sumado al carro Mazda 3 que le prestó y el dinero entregado, las partes acordaron un pago total de 250 millones de pesos, asegura González, dinero que cubría la plata prestada, 227 millones, intereses y un pequeño reconocimiento.

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Denuncia en la carta el coronel González que después de que pidió la baja el general Rivera y se comprometió a pagarle, no le volvió a contestar el celular y que un día que se encontraron, lo amenazó.

EL TIEMPO trató de comunicarse con el general en retiro Rivera Jaimes pero los números marcados figuraban fuera de servicio. Se solicitó apoyo a la oficina de prensa del Ejército para localizarlo.

JUSTICIA
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