Colombia busca ser líder en las inversiones sostenibles | Economía



Aunque el concepto de inversiones sostenibles apenas lleva aplicándose en América Latina desde hace un poco más de dos años, en la región ya hay 128 entidades que adoptaron las consideraciones sobre principios ambientales, sociales y de gobierno corporativo (ASG) en todas sus actuaciones relacionadas con inversiones, emisiones y grupos de interés.

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Hasta el momento Brasil es el país con el mayor número de entidades o fondos de inversión (65) que han puesto en marcha esos Principios de Inversión Responsable, seguido por México y Colombia con 21 y 18 entidades, respectivamente, que han suscrito esa declaración de valor.

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Andrea Pradilla, directora para Hispanoamérica del Global Reporting Initiative (GRI), organización independiente pionera en el proceso de elaboración de reportes de sostenibilidad corporativa desde 1997, asegura que “los datos ASG y la transparencia son esenciales en la toma de decisiones de inversión, y por lo tanto deben ser preparados con la misma rigurosidad y estandarización con que se prepara la información financiera”.

La ejecutiva considera que los estándares GRI requieren información sobre la gobernanza (buenas prácticas de gobierno corporativo) y la gestión de temas de sostenibilidad, incluyendo los impuestos o fiscalidad, información cualitativa que es invaluable para proporcionar matices contextuales e información de rendimiento que no se puede expresar en números, por lo que hay una curva de aprendizaje allí para los inversionistas que en América Latina y en Colombia hasta ahora comienzan el camino de usar estos datos.

Por su parte, Eduardo Atehortúa, director para América Latina de Principios de Inversión Responsable (PRI), iniciativa global que promueve este tipo de inversión creada en 2006, menciona que Colombia es, luego de Brasil y México, donde más se están adoptando los criterios de sostenibilidad ambiental, social y de gobierno corporativo, luego de dos años y medio de haberse puesto en marcha en América Latina.

Esto, con el fin de que desde su rol como inversionistas hagan parte activa de la construcción de un modelo de desarrollo más responsable y consciente con los retos que conlleva el cambio climático.

TERCERO EN LA REGIÓN

Hasta el momento 18 entidades y fondos de inversión en Colombia han suscrito los principios y, según Atehortúa, está creciendo la consciencia sobre su adopción.

Señaló como un hito importante en este sentido la declaración el pasado 24 de julio por parte de las principales agremiaciones financieras colombianas, algunas ONG y el representante comercial de Suiza, sobre su compromiso en promover estas prácticas financieras en el llamado Task Force de Inversión Responsable que promovió la Global Reporting Initiative.

Atehortúa señaló que la incorporación de más actores a los principios muestran la importancia que el sector público y privado le están dando al tema y destacó la acción de fondos de pensiones y cesantías que se han sumado, el último de los cuales fue la AFP Porvenir, y anunció que el Banco de Bogotá está interesado en sumarse a la iniciativa del PRI.

Justamente, Porvenir es hasta el momento la entidad con la mayor cantidad de activos bajo administración de Colombia (con $163 billones) y la segunda de América Latina, a excepción de Brasil, que se sumó a los Principios de Inversión Responsable.

La AFP Porvenir cuenta desde marzo del año con un portafolio de inversión responsable que cumple con criterios de sostenibilidad en la dimensión ambiental, social y buenas prácticas de gobierno, y en julio se adhirió a los PRI “como un paso más en el compromiso con la sostenibilidad y, por tanto, con la integración de criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) en su proceso de inversión”, dijo Miguel Largacha Martínez, presidente de la entidad.

El tema de las inversiones sostenibles en Colombia ha tenido desarrollo en acciones como la emisión de bonos verdes desde 2018, de los cuales ya se han colocado más de $2 billones y, además, recientemente la Superintendencia Financiera expidió un marco normativo exclusivo para este tipo de bonos temáticos.

El documento contiene una serie de recomendaciones para los emisores de esos títulos y se les orienta sobre cómo estructurar y presentar la información, además de medir la contribución de esas emisiones al cumplimiento de metas y estrategias que tengan que ver con objetivos ambientales.

SUPERVISIÓN, ADELANTE 

El Superintendente Financiero, Jorge Castaño asegura que así como se está avanzando en la expedición de normas sobre bonos verdes, se trabaja en perfeccionar las guías para el resto de inversiones y se hace una evaluación de la adopción de criterios sostenibles en las entidades vigiladas.

Además, el presidente de la Bolsa de Valores de Colombia, Juan Pablo Córdoba, asegura que la pandemia aceleró la adopción de los criterios ASG, y resaltó que la entidad “desde hace algunos años lanzó el segmento BVC Sostenible, en el que los emisores que hacen ese compromiso con la inversión verde, social o sostenible son elegibles para ser parte de este grupo. Ya se ve un mayor interés de las empresas por emitir en este tipo de papeles, y también de los inversionistas de demandar este tipo de instrumentos”.

“Tenemos mucho por hacer, pero que las AFP hagan eso es un avance y también que los bancos estén adoptando estos pasos con emisiones verdes es un gran paso para el país y un buen mensaje para el planeta”, dice Córdoba.

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