El Nacional juntó a las goleadoras de la Superliga femenina 2019



La admiración es mutua. Madelin Riera y Nayeli Bolaños este año ya no serán rivales sino que jugarán juntas para El Nacional.

Madelin, de 30 años, fue la máxima goleadora de la Superliga femenina con 44 goles. “Jamás pensé que iba a superar la marca de 42 goles de Iván Kaviedes”, dice la guayaquileña.

Nayeli, de 16 años, convirtió 29 goles en la Superliga. “Hubo semanas en las que íbamos igualadas en la tabla de anotadoras, pero mis compañeras me decían que no me sintiera presionada. Que hiciera mi trabajo y si no llegaban los goles, que no importaba, que el objetivo era que el equipo ganara”.

Hace un mes, Madelin Riera arregló con El Nacional, tras el pedido que realizó la entrenadora Wendy Villón, a quien conoce desde el 2011. “Había tomado la decisión de retirarme del fútbol luego de ser campeona nacional con Deportivo Cuenca. Quería retomar mis estudios y también quiero formar mi hogar y convertirme en madre, pero mi entrenadora y mis compañeras me pidieron que siga jugando”.

Aún no han podido entrenarse juntas porque Nayeli regresó lesionada del Campeonato Sudamericano Sub 17. “Tuve un desgarro en el cuádriceps de la pierna derecha. Por eso, otra vez quedé excluida de la Selección Sub 20, como ocurrió en el 2018”, se lamentó la futbolista nacida en Ventanas (Los Ríos) y que también fue goleadora del Sudamericano realizado en Paraguay. Convirtió 11 goles en seis partidos.

Con ese espíritu guerrero de toda goleadora, Nayeli dice que cumplirá todas las indicaciones para estar presente en la selección en el Sudamericano Sub 17, en pos de lograr una clasificación al Mundial. “Es un torneo que quiero jugar y convertir goles también”.

Saber que tendrá a Madelin Riera a su lado en esta Superliga, que comenzará el 7 de marzo, le llena de emoción. “Es una goleadora neta, me gusta mucho su forma de definir. En la Copa Libertadores del año pasado me quedé sorprendida con los goles que marcó. Es una referente del fútbol ecuatoriano, a mí me permite aprender de su forma de jugar”, dijo Nayeli.

Siente que, al compartir días de entrenamiento y concentración, y partidos cada semana, “puedo aprender más. Aún me falta mejorar mi remate con izquierda y mi cabeceo”.

Madelin también escogió palabras de admiración sobre su nueva compañera. “Es una de las mejores juveniles que tiene el país. Admiro todo el rendimiento que mostró en la Superliga y con el equipo Sub 17 en el Sudamericano”.

Destacó que ahora que serán compañeras tratarán de complementarse en la cancha. “Tenemos diferentes posiciones, yo puedo jugar como volante ofensiva o como enganche, Nayeli se mueve en el área. Ella es nuestra pieza clave en el equipo titular”.

Las dos destacan que han podido convertirse en goleadoras gracias al trabajo colectivo de sus compañeras. “Apenas corro, ellas ya saben adónde deben enviarme el balón”, dice Madelin.

Al escuchar la palabra fútbol, las dos le adjudican un mismo significado: “pasión” y a la consulta de cuál es el gol que sueñan marcar, Nayeli dice que uno de chilena; Madelin, uno olímpico.

Se pusieron los pupos de fútbol desde niñas y jugaron con varones para mejorar su juego. En estos años han recibido el respaldo incondicional de su familia para gritar cada gol con emoción. “Mis padres siempre han estado a mi lado. Mi madre no se pierde un partido”, dice Nayeli, quien suele recogerse el cabello con un moño alto para poder jugar.

Madelin da gracias a su madre y a su abuela. “Ellas también me pidieron que no me retirara y que siga porque saben que el fútbol es mi vida”.

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