La exposición sobre Macondo de Leo Matiz en Cartagena – Arte y Teatro – Cultura



En un perfil del célebre fotógrafo publicado en este diario en 2017, Laura Guzmán Díaz cuenta que “en 1937 Enrique Santos Montejo, codirector de EL TIEMPO, le había regalado a Matiz su primera cámara fotográfica, una Roylander de fuelle, pues creía que el joven –de gran ímpetu y espíritu aventurero– debía empezar a pulir ese talento de reportero gráfico que veía en él a la corta edad de 20 años y que estaba oculto, pero que se asomaba cada que este realizaba una caricatura para el mismo diario, en donde también trabajó como fotógrafo”.

Ese texto se escribió a propósito de una exposición que celebraba los 100 años del nacimiento de Matiz (1917-1998) y que mostraba su trabajo con el muralista mexicano David Alfaro Siqueiros. El fotógrafo vivió en México por un tiempo y fue por eso que trabajó con el famoso pintor. También fue tercer colombiano en llegar al Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México, después de Fernando Botero y de Gabriel García Márquez.

Pero esa no es la única relación que el fotógrafo tuvo con el Nobel. No solo nacieron en el mismo pueblo, Aracataca, Magdalena, sino que hay varias conexiones entre el trabajo artístico de ambos. Es por eso que desde el 13 de enero se expone en Claustro de La Merced de Cartagena una serie de fotografías titulada ‘El Macondo de Leo Matiz’. En ese mismo lugar están los restos de García Márquez.

“Quien no ha leído las novelas de Gabo y ve las fotos de mi papá es como si las estuviera leyendo”, aseguró Alejandra Matiz, hija del fotógrafo, quien recordó que García Márquez decía que esas imágenes y “la visión de Macondo plasmada en sus obras son la misma cosa (…).Leo Matiz fue el primero que fotografió Macondo y sus fotos son como la ilustración de la obra literaria de Gabo, retratada tiempo antes de que las novelas se escribieran”.

Es maravilloso que estos dos personajes se encuentren en este claustro, es como si después de la muerte decidieran estar juntos.

La exposición está compuesta por instantáneas tomadas entre los años 50 y 70, una visión anticipada del pueblo que sirvió de sustrato para las novelas de García Márquez, explicó Alejandra Matiz. Su obra tiene una particular mirada de lo cotidiano que revolucionó la fotografía en Colombia.

Matiz era 10 años mayor que García Márquez y desde muy joven sintió fascinación por plasmar en imágenes la vida diaria y los personajes de esta región del norte de Colombia, por lo que no es difícil encontrar en sus fotos los retratos de personas que podrían ser las protagonistas de las novelas del Nobel.

“Es maravilloso que estos dos personajes se encuentren en este claustro, es como si después de la muerte decidieran estar juntos”, dijo Alejandra, quien aseguró sentirse “verdaderamente honrada de que parte de la obra” de su padre “esté en el claustro, en Cartagena”.

La hija del fotógrafo recordó que “Gabo y Matiz tuvieron una relación muy estrecha, pues ambos nacieron en el mismo pueblo, fueron amigos, tuvieron vidas paralelas, trabajaron en los mismos periódicos (El Espectador y El Heraldo) y se encontraron en Venezuela y en México”. Recordó además que su padre decía que el escritor y él “sabían que eran costeños pero no sabían que habían nacido en el mismo pueblo hasta que lo descubrieron”.

Turistas visitan la exposición desde el 13 de enero.

La obra de Leo Matiz, según Alejandra, será declarada Patrimonio Cultural de la Nación y la familia solo está esperando a que el Gobierno lo haga. De igual forma han “hablado con la Unesco sobre la propuesta de Leo Matiz como memoria del mundo”, pues considera que su padre fue “quien revolucionó la fotografía en Colombia porque antes de él era estática”.

“Después de mi papá haber regresado de México, de haber trabajado en el cine con grandes maestros como Gabriel Figueroa y haber estado con Luis Buñuel, llega a Colombia y abre la primera galería de arte en el país”, resaltó. Añadió que de ahí salieron artistas como Fernando Botero, Alejandro Obregón, Enrique Grau y Eduardo Ramírez Villamizar, “todo este gran patrimonio del arte en Colombia”.

“Son fotos absolutamente diferentes de lo que estaba acostumbrada Colombia a ver y de allí viene la revolución de la fotografía”, concluyó Alejandra Matiz. La exposición del Claustro de la Merced es una donación de la Fundación Leo Matiz a la Universidad de Cartagena “para que se quede aquí permanentemente en los corredores de este maravilloso claustro”, afirmó.

*: Redacción Cultura con infomación de Efe.
En Twitter: @CulturaET

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