Los melómanos les abren puertas a nuevas generaciones en Cali – Cali – Colombia



Es todo un culto a la música que lleva música que lleva 28 años, mostrando colecciones de discos tan antiguas como las de vinilo que tienen su templo sagrado e institucionalizado en la Unidad Deportiva Jaime Aparicio.

El Encuentro de Melómanos y Coleccionistas con su museo itinerante es uno de los principales atractivos y más fuertes actividades de la Feria de Cali.

Hoy este culto le rinde homenaje al bolero, a ese bolero hispanoamericano de la mano del cantante boricua Danny Rivera y su trío, con el trompetista colombiano Luis Bravo.
El alma del Encuentro de Melómanos y Coleccionistas, Gary Domínguez, se muestra cada vez más emocionado por la figuras que llegan a la ciudad en cada Feria para ser parte este culto a la música de antaño.

Por eso se le hincha el corazón al referirse esta vez a Izzy Sanabria, como el invitado internacional de este año en el Encuentro de Melómanos y Coleccionistas, pues se trata de un diseñador gráfico de Puerto Rico que convirtió las carátulas de discos de salsa de los años 70 en toda una apuesta de arte. “Trabajamos muy duro para lograr traer a figuras de tanta trayectoria”, dice Domínguez, quien también se muestra eufórico porque por primera vez dio vida al Encuentro de 42 Melomanitos.

Jorge Delgado con su padre, Luis Carlos, poniendo uno de los discos que le gustan.

Foto:

Santiago Saldarriaga

Es ahí donde resalta, por ejemplo, a Jorge Delgado, quien a sus 13 años confiesa que su amor por la salsa le llegó desde que estaba en el vientre de su madre. El pequeño es hijo del melómano, músico y coleccionista Luis Carlos Delgado, quien cuenta que notó el gusto de su hijo a los 7 años en un concurso de chistes.

El niño le dijo espontáneamente que le encantaba ‘Mucho guaguancó’, de Johnny Ventura, y después, al cumplir 8 años, su papá lo sorprendió cantando ‘Poco a poco’, de la Orquesta de Héctor Rivera, canciones para los que ya tienen desarrollado el gusto musical. “En ese momento descubrí que él tenía inclinación a la música y a los vinilos, y le gustaba”, dice el orgulloso progenitor.

Le pedía discos que él tuviera repetidos y su colección ya va entre 15 y 20 vinilos, inclusive, tuvo que comprarle uno de Johnny Ventura a 150 mil pesos.

Cuando su papá decidió subir videos de Jorge a Facebook, el niño se empezó a hacer conocer entre los más veteranos coleccionistas de Cali y este año, Gary Domínguez quiso contactar a Luis Carlos para explorar la posibilidad de hacer el encuentro de menores melómanos en la Feria de Cali.

Jorge hizo ayer la apertura del encuentro con la presentación que alistó desde marzo: una pequeña introducción de la canción considerada himno de la ciudad. “No hay palabras”, dice el niño que luego dejó sonar el ‘Cali Pachanguero’.

CALI.

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