Carolina Rojas Hayes ‘Transformación de la minería’ | Economía


El sector minero colombiano se está transformando para generar más desarrollo e inversión social al país con tres ejes fundamentales: legalidad, gestión ágil y eficiente y diversificación de la matriz minera.

Con el Plan Nacional de Desarrollo ‘Pacto por Colombia, Pacto por la Equidad’, inició nuestra apuesta por el desarrollo sostenible de la actividad. Impulsamos herramientas eficientes para facilitar el tránsito de 27.000 mineros a la legalidad y hoy vemos los primeros resultados: en los primeros 16 meses de gobierno del Presidente Iván Duque, 10.000 mineros han iniciado este camino.

Para aquellos que ya se regularizaron, se están formulando nuevos lineamientos diferenciales para apoyarlos, de tal manera que su actividad cuente con los mejores estándares técnicos, sociales y ambientales. Además, con el apoyo del SENA, ofrecimos asistencia técnica a 250 títulos de pequeña escala, beneficiando a cerca de 1.500 trabajadores mineros que hoy implementan buenas prácticas y procesos de mayor calidad. Esto representa avances en equidad para los pequeños mineros que quieren avanzar hacia la legalidad, pero que se encontraban en desventaja para lograrlo.

El apoyo también se extiende a los mineros de subsistencia. Con cooperación internacional, logramos que más de 500 barequeros de Istmina, en el departamento del Chocó, exportaran oro por primera vez a Suiza. Estos mineros recibieron un merecido reconocimiento por ejercer la actividad cumpliendo con estándares de extracción responsable.

Este ejemplo, a su vez, es una invitación a todos los actores de la cadena de comercialización del oro, desde las grandes empresas hasta los consumidores finales, a comprometerse a realizar un seguimiento del proceso de este mineral, desde la extracción, refinación y venta, para confirmar que su procedencia sea legal.

Por otra parte, estamos haciendo realidad la gestión ágil y eficiente. Con el lanzamiento de ‘Anna Minería’ el pasado viernes, Colombia cuenta por primera vez con un catastro minero transparente que delimita y protege los territorios para el desarrollo sostenible de la actividad minera. Esta herramienta tecnológica es un salto hacia la modernización del sector. Garantiza que las áreas que se otorguen estén únicamente donde las autoridades ambientales lo permiten y evita que se inicien trámites sobre áreas protegidas, reduciendo los tiempos de trámites de un año a tres meses.

Otro de nuestros ejes estratégicos es la diversificación de la matriz de minerales. Colombia tiene un gran potencial para desarrollar nuevas fuentes de recursos. Con la llegada de la nueva energía y el desarrollo de proyectos solares y eólicos por 2.500 megavatios al año 2022, es decir, 50 veces la capacidad instalada que había en 2018, también llegan oportunidades para la minería. Una turbina de viento de 3 megavatios instalada requiere, aproximadamente, 4,7 toneladas de cobre. Las energías renovables y la electrificación de la economía aumentarán la demanda de minerales como cobre, oro y níquel. De acuerdo con Banco Mundial, en el año 2050 se va a demandar cerca del doble de cobre de lo que se demandó en los últimos 100 años.

La lucha contra la extracción ilícita de minerales, un desafío conjunto.

La minería es un activo de todos los colombianos. Este importante eslabón productivo genera 350 mil empleos y representa, en promedio, el 2% del PIB nacional. Además, en inversión extranjera directa, este año, con corte a septiembre, se han recibido 1.505 millones de dólares es decir, 17% más con respecto al mismo periodo del 2018.

Entre 2010 y 2019, le ha aportado al país regalías por $13,4 billones de pesos, los cuales se traducen en obras y beneficios para las regiones. Adicionalmente, con la aprobación del acto legislativo de reforma al Sistema General de Regalías, habrá más recursos de inversión para las regiones productoras, para los municipios con mayores necesidades básicas insatisfechas, para la protección del medio ambiente, la Ciencia, Tecnología e Innovación y la paz con legalidad.
Proteger esta fuente de recursos es un desafío que nos une como sector. Recientemente, con la Embajada de Estados Unidos en Colombia y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) presentamos el informe de monitoreo de explotación ilícita de oro del 2018.

Los resultados del monitoreo revelan que en Colombia el 57% de las evidencias encontradas corresponden a áreas sin ningún permiso de explotación minera. La explotación ilícita de oro es un flagelo que no solo afecta el medio ambiente, sino que les roba recursos a todos los colombianos.

La información contenida en el análisis contribuye a la formulación de políticas públicas, planes y estrategias de intervención que atiendan las necesidades específicas y disminuyan la vulnerabilidad de las comunidades que habitan en los territorios afectados. Además, ofrece un marco que permite entender la dinámica que se presenta en los territorios y su relación con este fenómeno y otras actividades al margen de la ley.

Al respecto, el Gobierno está trabajando en nuevas acciones que sigan fortaleciendo la legalidad durante el 2020. Entre ellas, el impulso a programas de requisitos diferenciales para la pequeña minería con el apoyo del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, alcanzando así la meta de formalización de 27.000 mineros entre 2018 y 2022. Asimismo, el proyecto de ley contra la explotación ilícita de minerales para fijar a agravantes por este delito.

En esta misma línea, avanzamos en la construcción de una herramienta con tecnologías de cuarta generación para validar cada uno de los grupos que forman parte de la cadena comercial del oro, desde el proceso de extracción hasta su comercialización a nivel internacional. La implementación de este sistema posicionará a Colombia como pionero en trazabilidad de minerales a nivel Gobierno.

Además, en el primer semestre de 2020 entrará en funcionamiento la segunda fase del Catastro Minero. Esta es una de las más grandes muestras del deseo transformacional como sector, de contar con sistemas 4G, más transparentes para la ciudadanía y que generan mayor confianza en los inversionistas. Con esta nueva fase se contará con mayor trazabilidad en el sector y se fortalecerá el registro de mineros de subsistencia.
El sector minero del país avanza a pasos decididos en la ruta de la transformación, comprometido con la producción responsable y la protección del medio ambiente. La Nueva Minería seguirá aportando al desarrollo económico y social de Colombia con legalidad, emprendimiento y equidad.

Carolina Rojas Hayes
Viceministra de Minas

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