Los reparos ambientales que rodean al Central Park – Medellín – Colombia



A pesar de los litigios y reparos alrededor del impacto ambiental que generaría el Central Park, un contingente de 500 trabajadores, en promedio, continúa avanzando a toda máquina para dejar listas las obras principales del proyecto antes de fin de año.

Sin embargo, este mes, el componente ambiental del proyecto fue cuestionado por varios frentes.

Mientras la Contraloría de Bello publicó un informe de auditoría especial en el que reiteró sus dudas sobre su legalidad y su planeación ambiental, la veeduría ciudadana de seguimiento al Central Park reveló un estudio de factibilidad que probaría cómo desde agosto del 2018 Indeportes Antioquia conocía los problemas de ruido que generaría el autódromo.

“De ser necesario, deberán implementarse ventanerías de aislamiento acústico en los edificios de los receptores 1 y 2 (los conjuntos de viviendas ubicados al sur del lote), con el fin de mitigar el impacto sonoro”, se lee en el documento de 15 páginas, elaborado por el Consorcio Tulio Ospina.

Por su parte, la Contraloría de Bello añadió que la topografía cóncava del municipio de Bello, al norte del valle de Aburrá, haría que el ruido se concentre en las zonas más altas, pudiendo alcanzar niveles de hasta 140 decibelios (dB), equivalentes a 20db más que un avión despegando (120 dB), o 30 dB más que el de una motosierra encendida (110dB).

De ser necesario, deberán implementarse ventanerías de aislamiento acústico en los edificios de los receptores 1 y 2

Cabe recordar que en Colombia los límites de ruido están regulados por la Resolución 627, expedida por el Ministerio de Medio Ambiente 07 de abril del 2006.

Según esta norma, el límite de ruido para las zonas residenciales es de 65 dB en el día y 55dB en la noche. En las áreas destinadas a espectáculos públicos al aire libre, el límite es de 80 dB en el día y 75 dB en la noche.

Esta distinción es importante ya que, pese a que el Plan de Ordenamiento Territorial habilita el terreno del Central Park para construcción de escenarios al aire libre, a escasos metros del mismo se levantan varias torres de apartamentos que podrían verse afectadas por el ruido.

Frente a esto, Luis Eduardo Tobón, gerente de la Empresa de Infraestructura y Vivienda de Antioquia (VIVA), dependencia de la Gobernación de Antioquia a cargo de la construcción del proyecto, aseguró que según los estudios y diseños el ruido que generaría el complejo no infringiría la normatividad.

María Elena Ortiz Marín, ingeniera ambiental de Indeportes Antioquia e integrante del equipo que tramitó las licencias ambientales, explicó que cuando el Central Park entre en operación el ruido se regulará por el horario y la duración de los eventos.

Agregó que los mismos árboles, cuando estén a una altura de 20 metros o más, se convertirán en elementos que permitirán mitigar las ondas que generarían las competencias de vehículos.

Las mismas graderías también se convierten en un obstáculo para mitigar esas ondas, precisó la experta.

A parte del ruido, otro componente sobre el que llamó la atención la Contraloría de Bello fue el de las emisiones de gases contaminantes que generaría el autódromo, tanto por los carros de las competencias, como por la afluencia del público que llegue allí en vehículo particular.

Ortiz señaló, además, el riesgo de que el derrame de combustibles, los residuos sólidos y la generación de aguas residuales, producidas por la limpieza de los vehículos y el lugar, afecten la flora y fauna del terreno.

Bajo esta lógica, uno de los elementos que mayor riesgo correría sería un lago de 3,6 hectáreas ubicado en el centro del lote que, según un informe técnico del Área Metropolitana del Valle de Aburrá de 2009, sería “uno de los pocos humedales naturales en buenas condiciones dentro del valle de Aburrá”.

De acuerdo con ese documento, al menos 42 especies de aves, la mayoría migratorias provenientes del norte de América, se benefician de ese ecosistema.

Frente a esto, la ingeniera Ortiz dijo que no hay ninguna infraestructura que bloquee la llegada de esta fauna y que serán sembrados 6.648 árboles que mitigarán los gases contaminantes y el material particulado.

Ese 40 por ciento de avance significa que ya tenemos casi la totalidad de la pista delimitada

Además, agregó que cuando culminen las obras se harán nuevos estudios técnicos para medir si hay alguna afectación en las aves que llegan al lago.

Luis Eduardo Tobón, gerente de VIVA, informó que de los 102.625 millones de pesos que costará el Central Park, ya fueron ejecutados cerca de 30.000 millones, lo que representa un avance del 40 por ciento de las obras.

“Ese 40 por ciento significa que ya tenemos casi la totalidad de la pista delimitada; es decir, que en cuestión de 20 días tendremos los 2.611 metros de la pista del autódromo con algunos tramos pavimentados”, precisó.

Tobón calculó que para el 31 de diciembre de este año estarán terminados todos los cerramientos, el circuito para las carreras, las tribunas, las zonas verdes. El edificio principal, el del Dapard y ek otro de salud quedaría en obra negra.

JACOBO BETANCUR PELÁEZ
Para EL TIEMPO

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