Excombatientes de Antioquia encontraron oportunidad en la costura – Medellín – Colombia



Paula Zulay Loaiza nació hace 18 años en Dabeiba, occidente de Antioquia. Nació en medio de la guerra. 

Ella perteneció a la guerrilla de las Farc y hoy está al frente de una de sus creaciones soñadas. Se trata de una blusa corta de color amarillo, con estampados ornamentales, confeccionada en chalis. A esta, la acompaña una falda larga de color verde con prenses en satín licrado, finamente planchada.

Vestidos que antes veía esporádicamente lucir a las reinas de las historias de hadas de los cuentos de la televisión.

El traje lo lleva puesto un maniquí. Este resume su vida actual lejos de las filas de las Far “en donde no eligió estar y poco le gusta recordar”, dice.

Paula Zulay, junto a otros 39 reincorporados, donde la mayoría son mujeres y donde también está su madre, hace parte de un grupo que actualmente se capacita en el Centro de Formación en Diseño, Confección y Moda del Sena de Calatrava, en Itagüí.
Allí desde hace tres meses reciben capacitación para obtener el título de operarios en manejo de máquinas de confección de ropa exterior, interior y deportiva.

Además, han recibido cursos complementarios en patronaje y escalado de prendas, corte y trazo, mecánica de máquinas de confección, contabilidad, ética y sistemas.
Juan Carlos Zuleta, coordinador de la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN) en Antioquia, Nordeste antioqueño y el Magdalena Medio, explicó que con el apoyo del Sena y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) se viene desarrollando el proyecto ‘Modelos de entornos productivos’.

Debemos apoyarlos para que con sus proyectos puedan lograr el éxito. Por ejemplo, quienes puedan deberían referenciarlos con los entes comerciales

Este consiste en convocar a un grupo de excombatientes en proceso de reincorporación para adelantar todo un ciclo de formación intensivo donde se adquieren conocimientos técnicos y operativos en temas específicos.

En este caso se fortaleció el proceso de cualificación y de formación en el tema de confesiones, especialmente para quienes ya tenían un conocimiento básico del tema o un pequeño emprendimiento en sus territorios.

El proceso formativo dura seis meses: tres en etapa lectiva en el Sena de Calatrava, donde aprenden ejercicios básicos, específicos, sobre cómo operar más de seis máquinas diferentes y realizan una producción de prendas.

Los otros tres meses son dedicados a una etapa productiva en una empresa. En otros casos las personas se dedican a trabajar en su propia marca y eso es aceptado como práctica.

Varios exguerrilleros se capacitan en el Centro de Formación en Diseño, Confección y Moda del Sena de Calatrava, en Itagüí.

Foto:

Esneyder Gutiérrez

De esta manera han nacido y se han fortalecido empresas de botas, del Caquetá; bolsos, de Nariño y del Putumayo; artesanías, pantalones, sudaderas, kimonos y ropa de alta costura del Tolima, la Guajira y Antioquia.

Pero para que este proceso llegue a buen puerto, realizaron una muestra especial en donde actualmente se capacitan e invitaron a empresarios, diseñadores, académicos y comerciantes para que conocieran las iniciativas que tienen los excombatientes y sus familias en las diferentes regiones del país. Asimismo, que pudieran ver el potencial que tienen y la disposición para producir en alianza.

La idea era empezar a movilizar todas las alianzas posibles para el tema de la comercialización de los productos que ellos elaboran en sus diferentes regiones y que se puedan de alguna manera vincular estas pequeñas iniciativas a la gran industria de las empresas.

Uno de los antecedentes para realizar este evento fue identificar necesidades puntuales de la población de excombatientes en lo productivo y comercial.

Este tipo de eventos son precisamente una apuesta estratégica para solucionar las falencias que se tienen en el camino de lograr que las unidades productivas sean rentables y auto sostenibles, dice León Arturo Otero Botero, subdirector del Centro de diseño confección y moda en Itagüí.

Allí desde hace tres meses reciben capacitación para obtener el título de operarios en manejo de máquinas de confección de ropa exterior, interior y deportiva.

Foto:

Esneyder Gutiérrez

Carlos Pinel, uno de los diseñadores con mayor trayectoria en el país, reconocido a nivel mundial no solo por sus diseños si no por su preparación permanente en el tema de la moda, fue uno de los invitados a esta muestra.

El destacó la calidad de las muestras creadas por los excombatientes. “Todos como país debemos apoyarlos para que con sus proyectos puedan lograr el éxito. Por ejemplo, quienes puedan deberían referenciarlos con los entes comerciales o los compradores para que ellos puedan tener mejores oportunidades, pero es de vital importancia impulsarlos en todo el país”, aseguró el diseñador Pinel.

Ahora la joven promesa de la moda solo quiere llegar triunfante a su región, a Dabeiba.
En ese lugar donde nadie o pocos usan prendas de alta costura, pero que ahora con sus conocimientos quiere llevarlos y realizar creaciones como a ella le gustan.

“Me imagino que mis prendas las puedan usar reinas, gente importante y también la gente como yo, del común, pero que se sientan orgullosos de que nosotros las realizamos” puntualizó Paula Zulay Loaiza.

ESNEYDER GUTIÉRREZ CARDONA
Para EL TIEMPO
Medellín

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