Mujer dice que se casó con hombre de 95 años por amor en Cali – Cali – Colombia



La Corte Suprema de Justicia anuló el matrimonio por supuesta simulación y negó la entrega de una póliza de 151 millones de pesos, pero la esposa de Anatolio Cerón, ya fallecido, dice que hubo amor en su relación.

Asegura que en este proceso ha sido objeto de violencia de género y asegura que no dejará de recurrir a la justicia para que la aseguradora responda por la pensión que le dejó su esposo, con quien convivió más de 10 años. La apoderada busca acciones jurídicas para que se revise el fallo.

El pasado 15 de septiembre la Sala de Casación Civil de la Corte Suprema de Justicia determinó que los matrimonios que se dan por razones ficticias pueden ser anulados bajo la figura de “matrimonio simulado”.

El argumento es que un matrimonio simulado implica que las razones por las cuales los contrayentes se casan no son las que realmente establece la ley como válidas para contraer nupcias (vivir una vida juntos), sino que detrás de esa unión hay un interés diferente. 

El fallo se refería al matrimonio de una mujer con Anatolio Cerón, de 95 años, quien murió.

La viuda sostiene que no fue una relación efímera ni simulada. Contó que el matrimonio fue en 2006 cuando ella tenía  28 años. De ese acto guarda fotografías en las que lucen sonrientes y él goza de salud.

Mujer guarda fotos de matrimonio con Anatolio Cerón, de 95 años.

La mujer, hoy de 41 años, contó que cuando su mamá murió, ella, de 16 años, tuvo una relación y en corto tiempo nacieron dos hijos, pero el padre de ellos no le apoyó en la crianza ni en el sostenimiento.

Cerca de una década después conoció a Anatolio, quien se le convirtió en el respaldo moral y económico para ella y sus hijo. Así fue que se casaron en una Notaria de Cali.

En su testimonio, la mujer dice que su esposo no fue quien compró la póliza. De acuerdo con ella, la empresa donde trabajaba Anatalio Cerón compró una póliza a Suramericana por 151 millones de pesos.

SDostiene que cuando se casó no se imaginaba que la empresa de Cerón, quien murió en 2009, fuera a quebrar y le llegara el beneficio de la póliza. “No fue por conveniencia”.

Como prueba de ese sentimiento, la mujer guarda fotografías, documentos y un tatuaje con el nombre de ‘Anatolio’, en un brazo. “Su compañía marcó mi vida y la de mis hijos, me los ayudó a formar y a ser quienes son hoy”.

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