Los retos de Kristalina Georgieva, la nueva directora del FMI | Economía



La economista búlgara Kristalina Georgieva se aseguró el cargo más alto del Fondo Monetario Internacional, continuando con la tradición de que un europeo desempeñe el rol, al tiempo que se convierte en la primera líder proveniente de un mercado emergente.

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La exdirectora ejecutiva del Banco Mundial comienza su mandato de cinco años como directora gerente el 1 de octubre, según un comunicado emitido después de que el directorio ejecutivo del Fondo votara el miércoles.

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Georgieva sucede a Christine Lagarde, la exministra de Finanzas francesa que dirigió el fondo desde 2011 y se convertirá en presidente del Banco Central Europeo. Georgieva dijo en breves comentarios ante los periodistas y el personal de la sede del FMI en Washington que su prioridad inmediata es ayudar a los 189 países miembro del Fondo a minimizar el riesgo de crisis y hacer frente a posibles recesiones.

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“Las señales de advertencia están parpadeando, y debemos estar listos para la prueba”, dijo.

“Asumo mi posición plenamente consciente de los desafíos que enfrentamos. El crecimiento económico mundial continua decepcionando, las tensiones comerciales persisten y la carga de la deuda está aumentando en muchos países”.

Georgieva, de 66 años, es la primera persona de una economía de mercado emergente en liderar el FMI desde su creación en 1944, según el comunicado del fondo.
Georgieva, enfrentara de inmediato la crisis económica en Argentina, que el año pasado negocio el mayor préstamo en la historia del Fondo por US$56.000 millones a cambio de reformas fiscales.

El FMI está evaluando el nuevo plan de deuda de Argentina y está considerando si liberara el próximo tramo del préstamo. El presidente, Mauricio Macri, planea renegociar las deudas del país -incluida la del FMI-, entre otras medidas.

Lagarde dijo a Bloomberg Televisión el martes que “hicimos lo mejor que pudimos en ese momento”, en una situación muy difícil.

Georgieva, también debe lidiar con una desaceleración de la economía mundial y preocupaciones de recesiones en Alemania e Italia, a medida que la guerra comercial entre Estados Unidos y China pesa sobre los negocios y los mercados financieros.

La incertidumbre del brexit también se suma a las perspectivas preocupantes para el mundo, que el FMI proyecta crecerán 3,2% este año, el ritmo más débil desde la crisis financiera.

El fondo lanzara nuevas proyecciones el próximo mes en su reunión anual en Washington. El FMI también está bajo la presión de Estados Unidos, su mayor accionista, para que adopte una línea más dura hacia China por la administración de su moneda.

En agosto, la administración Trump designó formalmente a China como manipulador de divisas, después de que el yuan cayera por debajo del nivel simbólico de siete por dólar en respuesta al anuncio de nuevos aranceles estadounidenses.

Georgieva, excomisionada de la UE, ha defendido iniciativas contra la pobreza a lo largo de su carrera. Con el FMI bajo una presión cada vez mayor para suavizar sus demandas de austeridad a los prestatarios en dificultades, puede ser un oído más comprensivo. Era la única candidata presentada por la Unión Europea.

‘Dimensión humana’ Ashoka Mody, exsubdirector de los departamentos de investigación y Europa del FMI, dijo que el impacto de Georgieva puede ser limitado, ya que no se considera un peso pesado económico que exija el respeto de los formuladores de política globales como Lagarde y otros predecesores.

Sin embargo, sus antecedentes pueden ayudarla a agregar una “dimensión humana” al asesoramiento de políticas para los países que se recuperan de las crisis económicas. “Si puede aprovechar esta oportunidad para superar esa desventaja, haciendo del FMI una voz contra los intereses financieros desenfrenados y a favor de una economía global más justa, entonces se habría hecho un favor a sí misma, y a la institución también”, asegura Mody.

Bajo un pacto informal entre Estados Unidos y Europa, el jefe del FMI siempre ha sido europeo, mientras que el Banco Mundial ha sido dirigido por un estadounidense. Algunos observadores han pedido que las instituciones hermanas se aparten de la tradición y designen a un extranjero para los roles, en reconocimiento de la creciente influencia de los mercados emergentes como China e India, y el enfoque del prestamista en el desarrollo.

El nombramiento de Georgieva, sin embargo, rompería 40 años de dominio de Europa Occidental, más rica. Antes de Francia, estuvieron Dominique Strauss-Kahn, también de Francia, el español Rodrigo de Rato y el alemán Host Koehler.

“Los países de mercados emergentes dicen correctamente que este es el primer director gerente de un mercado emergente”, dijo el primer subdirector gerente del FMI, David Lipton, quien asumió el rol de jefe interino, en una entrevista con Bloomberg Radio el miércoles.

“Creo que su experiencia en las economías emergentes y desarrolladas en su trabajo en Europa y en el Banco Mundial le da una gran reserva de apoyo de nuestros miembros”.

El FMI tuvo que eliminar su límite de edad para menores de 65 años para que Georgieva fuera aprobada. El cambio alineo al Fondo con el Banco Mundial, que no tiene restricciones de edad para sus líderes.

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