Doble crimen de universitarios en Barranquilla, Atlántico – Barranquilla – Colombia



Las pruebas de la Fiscalía en contra de Joan Severich Beltrán y Arley de Jesus Riquet, acusados del doble homicidio que estremece a Barranquilla, parecen ser contundentes y así lo demostraron en la mañana de este martes en el aula 11 del Centro de Servicios Judiciales de esta capital.

Adolfo Niebles, fiscal 25 seccional, dio inició a su intervención en la audiencia de imputación de cargos indicando que se dio una captura en flagrancia de los imputados cuando una patrulla de la Policía se dirigía por la vía La Playa-Las Flores del lado contrario y observaron dos vehículos parqueados. Los policías tuvieron que dar la vuelta y al acercarse a los dos jóvenes en los vehículos se dieron a la fuga.

Fueron interceptados en la carrera 10 con calle 6, del corregimiento La Playa, donde detuvieron a Joan, que conducía el vehículo Mazda 3, pero Arley en el otro vehículo marca Hyundai siguió la huida. Otra patrulla logró detenerlo en la carrera 51B, en Villa Campestre, después de que ingresara de forma violenta a un conjunto residencial.

El informe que presentó la policía fue que una patrulla llegó al lugar donde inicialmente estaban estacionados los vehículos en la vía La Playa-Las Flores y se encontraron dos cuerpos sin signos vitales. El fiscal precisó al declarar que la primera víctima, Luis Carlos Narváez Narváez, presentaba 11 heridas con arma blanca, y Leonel Andrés Cadena Rodríguez, 7 en partes diferentes de su cuerpo.

El plan

Este trágico suceso se empezó a planear hace dos semanas, cuando Arley ideó el plan de estafar a Narváez y Cadena, quienes afirmaban que tenían una máquina que a través de un proceso químico clonaba billetes de 50.000 pesos.

La idea era que Joan se hiciera pasar como el dueño de un restaurante y les dijera a los estafadores que tenía 20 millones de pesos para clonar. Para seducir a su amigo, Arley le prometió parte del dinero que recogieran.

Se quería vengar del joven que los estafó sobre la duplicación de billetes y comentó sobre su plan de venganza

“Joan fue y le contó todo el plan a su novia y le confesó que le daba miedo negarse, pero tampoco quería hacer parte de esto porque es posible que Arley solo quisiera quedarse con su carro”, señaló la Fiscalía en la imputación de cargos.

La novia declaró

Uno de los testimonios en contra de la pareja de acusados fue la declaración bajo juramento de la novia de Joan, Kimberly, quien narró de manera cronológica lo sucedido esa noche.

“Ellos son amigos de la infancia. Arley le propuso a Joan que le prestara el carro para un negocio pero no le dio más detalles. Se quería vengar del joven que los estafó sobre la duplicación de billetes y comentó sobre su plan de venganza. Durante la noche, un amigo de Joan, Edgardo Pacheco, y su novia Susana, junto conmigo los seguimos debido a que Joan me comentaba lo nervioso que estaba”, contó a la Fiscalía.

Gracias a la ubicación en tiempo real que Joan le envío a Edgardo pudieron seguirlo toda la noche, y por llamada, Kimberly se comunicaba y escuchaba todo lo que sucedía. Edgardo, quien también dio su declaración bajo juramento y fue utilizado como prueba en la audiencia, comentó que Joan en un momento le indicó que si algo salía mal y a él le pasaba algo, que llamara a la Policía.

Los detenidos durante la audiencia de imputación de cargos.

Foto:

Vanexa Romero / EL TIEMPO

Durante una de las varias llamadas que recibieron de Joan durante la noche, Edgardo y Kimberly relatan que pudieron escuchar una voz femenina que gritaba en el fondo “Arley voy a llamar a la policía, qué hiciste, lo mataste”. En ese momento su novia angustiada le preguntó varias veces qué es lo que sucedía, pero él no podía responder, las únicas palabras que salieron de su boca fueron: ‘todo esto es un mierdero’”.

Las autoridades manejan la hipótesis de que en este homicidio, familiares de Arley habrían participado ayudándolo a limpiar la casa luego del primer homicidio para luego mover los cadáveres antes de que los fueran a tirar en la vía Las Flores.

El cargo que el fiscal Niebles les imputó fue delito de homicidio agravado, en calidad de coautores, y a la misma vez ratifica que la condena debe ser de 400 a 600 meses, dicha pena podría haberse reducido en un 12.5 por ciento si aceptaban los cargos, pero Joan y Arley no lo hicieron.

ANDREA ESTRADA POMBO
Para EL TIEMPO
BARRANQUILLA
En Twitter: @andre_estrada23

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *