La misión de Anthony Bedoya es no dejarle espacios a Rodrigo Aguirre



La normativa de la Liga Pro, que habilita a los jugadores a cambiar de equipo en los mercados de pases, fue una tabla de salvación para el guayaquileño Anthony Bedoya. El zaguero central cumplía su segunda temporada en Deportivo Cuenca y disputó 13 partidos del presente torneo, cuando llegó la propuesta de Aucas para enrolarse a sus filas.

En el ‘Expreso Austral’, el dinero comenzó a escasear y los pagos de los mensuales se convirtieron en promesas sin cumplir. Por ello, dio el salto al cuadro capitalino, en donde, además de sueldos al día, los dirigentes le configuraron un panorama que le sedujo: Aucas persiste en su idea de ser protagonista y llegar a los ‘play offs’ de fin de año.

El entrenador Gabriel Schurrer precisaba de un central más: había marginado a Juan Lara, quien ahora está en El Nacional y no le convencía el nivel de Javier Quiñónez. Para estructurar su línea de tres zagueros necesitaba alguien veloz y recio como Bedoya.

Por ello, el futbolista se incorporó al equipo y no soltó su puesto como titular: disputó cinco partidos del torneo, luego del receso de la Copa América. El domingo volverá a ser titular en el Superclásico: Aucas recibirá a Liga de Quito, desde las 12:00, en el estadio Gonzalo Pozo Ripalda.

Bedoya, de 23 años, no pasa inadvertido por donde camina. Se ha tinturado la mitad de la cabeza de dorado y tiene los brazos y muslos repletos de tatuajes. Ahora forma la línea de tres zagueros con el capitán Luis Romero y con Richard Mina, el defensa de la Sub 20 campeona panamericana. Los tres tendrán duelos permanentes en el partido ante los universitarios con los hermanos Anderson y Jhojan Julio y con Rodrigo Aguirre.

Rodrigo Aguirre celebra su gol ante América en la Casa Blanca, el 18 de julio del 2019. Foto: Julio Estrella / EL COMERCIO

Bedoya irá sobre el uruguayo Aguirre, quien tras la salida de Juan Luis Anangonó se ha convertido en el delantero titular de los universitarios.
¿Cómo frenar a los delanteros albos y sobre todo al punta Aguirre? Bedoya esboza una respuesta: “Liga tiene grandes jugadores, muy rápidos y de calidad. Es importante achicar los espacios, no dejar que puedan asociarse”.

Esa es precisamente una de las claves del partido dominical, desde la tienda auquista: intentar reducir al mínimo los espacios para los veloces delanteros azucenas. “Ellos necesitan espacio para correr, se sienten a gusto jugando al contragolpe. Es una tarea de todo el equipo no generarles esos metros de ventaja. Tenemos que atacar, pero no podemos dejar nuestras espaldas descubiertas”, razona el DT Gabriel Schurrer. En dichos movimientos, la coordinación que establezcan los defensas, como Bedoya, con el resto del equipo, será fundamental.

Apenas hay tres puntos de diferencia entre los albos (séptimos con 29) y los expetroleros, sextos con 32. El atacante Aguirre considera que el juego en el Gonzalo Pozo es una buena oportunidad para eliminar dicha brecha. “Tenemos que seguir mejorando en el torneo local. Aún los resultados no nos acompañan, pero este es un gran equipo, en donde todavía nos vamos conociendo y consolidando”.

El pasado domingo, Aguirre convirtió el empate de los universitarios ante Macará en el Rodrigo. Fue un tanto de penal, convertido con un remate fuerte que venció a Javier Burrái. Esa fue su quinta anotación en el torneo local.
Con Liga lleva, además, dos tantos en la Copa Libertadores: uno que le marcó a Peñarol y el remate ante Olimpia que consolidó el 3-1 en los cuartos de final de ida. El delantero llegó a los azucenas este año y tiene contrato por dos temporadas más.

Padre de Valentín y esposo de Micaela, Aguirre soportó las críticas del presidente vitalicio, Rodrigo Paz, en el primer semestre. Promete más sacrificio y buscar el gol. El domingo quiere vulnerar a Aucas y a su celoso custodio: el fuerte y peliteñido Bedoya.

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