General Romero se habría gastado plata del Estado en vacaciones en Brasil – Delitos – Justicia



Un mes después de que el Ministerio de Defensa llamará a calificar servicios al entonces Jefe de Acción Integral del Ejército, general Jorge Horacio Romero Pinzón, el oficial fue llevado ante la justicia para responder por cuatro delitos relacionados con hechos de corrupción.

El general Romero se presentó al búnker de la Fiscalía en el occidente de Bogotá en compañía de su abogada, luego de que fuera notificado de una orden de captura en su contra por los delitos de interés indebido en la celebración de contratos, peculado por apropiación, cohecho propio y concierto para delinquir agravado.

Menos de ocho horas después de su entrega el oficial estaba frente a un magistrado del Tribunal Superior de Bogotá que legalizó su captura, al considerar que durante el proceso realizado por agentes del CTI de la Fiscalía no se violaron sus derechos fundamentales.

Durante la audiencia de imputación, la Fiscalía señaló que el general Romero, como comandante de la Cuarta Brigada del Ejército (2015-2017), y otros subalternos acordaron apropiarse de dineros del Estado mediante la adjudicación de contratos cuyos “pliegos eran adaptados al perfil de los contratistas”.

A cambió, señalo la Fiscalía, se pedía el 10 por ciento del valor de los contratos. Estos sobornos, dijo el ente acusador, se tenían que pagar con la primera factura.

Según la investigación, en diciembre de 2015, cuando el general Romero fue nombrado en la Cuarta Brigada, con sede en Medellín, se llevó a esa unidad a parte de sus hombres de confianza con los que había estado en la Séptima Brigada en Villavicencio (Meta) y que habrían terminado participando en las irregularidades. Igualmente el ente acusador sostuvo que los vinculados a la investigación entre uniformados y contratistas usaron al Batallón de Servicios Número 4 para quedare con los contratos.

“Usted incluso elegía al proponente que debía ganar (…) era posible que al proponente que pagaba no le fuera adjudicado el contrato y entonces se utilizaban maniobras como declarar desiertos los procesos contractuales” añadió la representante de la Fiscalía.

Usted elegía al proponente que debía ganar (…) era posible que al proponente que pagaba no le fuera adjudicado el contrato y entonces se utilizaban maniobras como declarar desiertos los procesos

Añadió que el general Romero no solo daba instrucciones para la adjudicación de los contratos sino que frenó investigaciones penales y disciplinarias para garantizar que la red pudiera seguir funcionando.

El 30 de mayo de 2017 se presentó una denuncia interna a la Inspección del Ejército sobre las irregularidades que se registraban en la Brigada y el general Romero “el 5 de julio de 2017 la recibe sin importarle que conocía de una queja anterior y ordenó el rechazo de la denuncia (…) ni siquiera escuchó al denunciante”.

En total son 26 los contratos que han sido identificados por la Fiscalía y que habrían sido adjudicados irregularmente.

El ente acusador señaló que hubo un contrato relacionado con compra de gasolina y que ahí se presentó una pérdida del combustible. Según las investigaciones, el general Romero se habría quedado con 6 millones de pesos de ese contrato con los que se habría pagado parte de un viaje de descanso a Brasil.

Otro contrato por 20 millones de pesos para la compra de 190 colchones y almohadas se pagó a pesar de que, según la Fiscalía, no se cumplió a cabalidad.El general Romero Pinzón se declaró inocente de los cargos imputados por la Fiscalía.

JUSTICIA
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