Encuentran fosas comunes en el Valle del Cauca – Cali – Colombia



Las autoridades en el Valle del Cauca habían emprendido la búsqueda de tres medios hermanos que eran de Buenaventura pero que vivían en Cali con la alerta de que era urgente lograr su localización. Habían desaparecido el pasado 26 de julio.

Según las primeras versiones que han informado familiares de Jhon Freddy Martínez Caicedo, Leison Martínez Granja y Gustavo Adolfo Martínez Bazán a la Policía del departamento y a la Fiscalía, los tres habían salido hacia la capital de la región para cobrar una deuda, cuyo monto no se ha establecido.

Luego nadie volvió a saber de los hermanos hasta que en una llamada anónima a allegados les advirtieron que no buscaran más, luego de haber hecho la denuncia de la desaparición. En esta comunicación les dijeron que ya estaban muertos, fue mucho antes de que la Policía reportara haber encontrado sus cuerpos en una fosa común en una zona recóndita y distante, tanto de Buenaventura como de Cali. De hecho, fueron hallados en un área rural de Zarzal, municipio del norte del Valle del Cauca, ubicado a más de 140 kilómetros, que en vehículo implica un trayecto de más de dos horas. El hallazgo se registró en la tarde del pasado lunes 5 de agosto.

Así mismo, según algunas fuentes de la Policía, se investiga si detrás de este triple crimen de manera violenta –aunque se espera el informe del Instituto Nacional de Medicina Legal para establecer cómo fueron asesinados– habría presuntos nexos con microtráfico o ajustes de cuentas de parte de algún grupo armado ilegal.

Los familiares indicaron a la Policía estar tan sorprendidos con lo ocurrido, al punto de que por ello han venido reiterando que la búsqueda de los tres hermanos se llevó a cabo por hospitales de Buenaventura y de Cali, incluso en la morgue. Uno de los amigos de los hermanos, además, aseguró que visitaron municipios vecinos en busca de alguna información.

Jhon Freddy Martínez, uno de los tres hermanos asesinados.

“Hasta el momento podemos indicar que se trataría de unos hermanos que estábamos buscando, con mecanismos de búsqueda urgente. La víctimas tenían arraigo en Cali”, dijo el coronel Javier Navarro, comandante de la Policía del Valle del Cauca.

Navarro señaló que, aunque en un comienzo se hablaba de que estos hermanos habían salido de Buenaventura a Cali, lo cierto es que residían en la capital del departamento. “Este hecho fue priorizado y en el lugar hallamos importante material probatorio que nos va a permitir esclarecer este crimen”, añadió el coronel Navarro. 

Leison y Gustavo Adolfo Martínez, los otros dos hermanos asesinados.

La hipótesis del microtráfico y ajustes de cuenta es la misma que se maneja para otro hallazgo de cadáveres en fosas comunes. Este miércoles la Policía Metropolitana de Cali indicó que se trata de los cuerpos de dos hombres que habían sido enterrados en un área de una vivienda en el asentamiento Brisas de las Palmas, del barrio Comuneros I, ubicado en el Distrito de Aguablanca. Al parecer, este inmueble en el oriente de la capital del Valle del Cauca estaba abandonado. Las identidades de estas dos víctimas no han sido confirmadas debido a su avanzado estado de descomposición.

Según la Policía Metropolitana de Cali, este hallazgo se produjo tras el intenso olor nauseabundo, el martes de esta misma semana, una día después de que fueron encontrados los restos de los hermanos bonaverenses desaparecidos. No obstante, ambos casos se están manejando como hechos aislados.

En Buenaventura es común hablar de fosas comunes, sobre todo, cuando en 2014, las llamadas ‘casas de pique’, viviendas donde personas han sido torturadas hasta su desaparición, en barrios vulnerables y en extrema pobreza del puerto vallecaucano. Hasta mayo de este año, la Fiscalía dio cuenta de 27 personas desaparecidas de manera forzada en Buenaventura, cuatro de ellas fueron encontradas en fosas.

CALI

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