El clarinetista colombiano que tocará en Austria – Cali – Colombia



En las mismas calles del oriente de Cali donde suena la salsa choke se ubica la casa de un afrocolombiano enamorado de la música clásica que fue escogido para participar en el proyecto de la Orquesta Mundial de Jóvenes para el Viento 2019, en Austria.

Se trata de Carlos Andrés Reyes, quien, a pesar de haber crecido en un barrio rodeado por pandillas, recuerda cómo durante su infancia las navidades amenizadas por chirimías y arrullos chocoanos lo hicieron enamorarse de la música.

Carlos dice que el llamado a participar en la Orquesta Mundial de Jóvenes para el Viento es el fruto de años de trabajo. Todos los días, el joven pedalea más de media hora su bicicleta en medio del tránsito azaroso de la carrera 8.ª hasta el Instituto Departamental de Bellas Artes, en el centro de la ciudad.

Todo comenzó porque Carlos Andrés decidió estudiar música luego de graduarse del colegio Manuel María Mallarino. “Comencé a estudiar Sistemas en el Sena y allí habían unos cursos de música y dije, bueno, ¿por qué no hacerlo?”.

A su papá no le sonaba mucho que dejara la carrera de Sistemas. Sin embargo, cuando el joven entró a un curso de música en la Universidad del Valle, se dio cuenta de que ya era imposible pararlo.

En esa institución, Carlos Andrés conoció al docente Jairo Henao, quien le mostró la música clásica. Desde entonces, no ha parado de aprender y volverse experto tocando el clarinete.

Marlén Rivas, madre del clarinetista, confiesa que cuando él le dijo que deseaba ser artista le entregó el dinero que recibió en la prima salarial y le dijo: “ ‘Vaya a pagar el semestre en Bellas Artes’. Le hicieron un acuerdo allá para completar lo que faltaba. Él me dijo: ‘Má, y cómo hacemos para los otros semestres’. Yo le dije: ‘Espere que usted sabe que Dios aprieta, pero no ahorca, entonces seguimos en la lucha y le dieron una beca”.

Carlos espera tener una buena presentación en Austria.

Foto:

Juan Pablo Rueda / EL TIEMPO

Para buscar oportunidades en el mundo musical, Carlos Andrés se presentó a una convocatoria para México. El 24 de diciembre recibió la convocatoria para Austria, aunque creía que “era poco seguro llegar a ese país”.

Carlos Andrés recuerda que envió a última hora la audición en la que toca en su clarinete el Concierto n.° 1 de Carl María von Weber. “Lo escogí por ser uno de los más trascendentales en el clarinete. Lo grabé y eso fue lo que les envié a los directores en Austria. Me escribieron que les había gustado. Después, en marzo, me dicen que me van a dar una beca, y uno piensa a veces como que no, eso tan difícil. Cuando me lo confirmaron fue una gran emoción”.

La alegría fue inmensa, solo faltaba conseguir los tiquetes para viajar a Austria y el dinero para cubrir los gastos de la estadía. Dos semanas después le confirmaron que era el escogido y que le iban a costear la estadía, para representar a Colombia y Latinoamérica.

El joven, de 24 años, asistirá del 4 al 7 de julio al Festival Wywop, en la ciudad de Schladming, reconocida como estación de deportes de invierno. Es solo una idea ir a Salzburgo, capital de la región, a una hora, donde nació Wolfgang Amadeus Mozart en 1756.

En Bellas Artes, en Cali, respaldan lo hecho hasta ahora por el joven de 24 años.

Foto:

Juan Pablo Rueda / EL TIEMPO

Pero no tenía clarinete propio, sino que debía acudir a los que dispone Bellas Artes. Entonces recibió una llamada a nombre de la gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, para que fuera a su despacho. Pensó que era para felicitarlo, pero la sorpresa fue más sonora.

Doña Marlen dice: “Mi hijo llegó por la noche y yo estaba acostada cuando él entró llorando, pensé que lo habían robado. Le pregunté qué había pasado y me dijo que le iban a regalar el clarinete. Yo le dije: ‘¡Dios mío bendito!…’. Estamos muy felices porque todo se le está cumpliendo, todo se le está dando, estoy sin palabras por estas bendiciones porque es un sueño que mi hijo tenía”.

Claudia Reyes, la tía de Carlos Andrés, dice que su sobrino se merece todo esto y hay que agradecer a quienes así lo han ayudado para cumplir ese sueño.

Carlos Andrés expresa: “El día que me contaron lo de la gobernadora fue una alegría muy chévere, porque es ver el instrumento que uno siempre ha estado soñando. Yo ese día lloré”.

Dice que no han conocido clarinetistas afro que se destaquen por acá porque siempre se dice que los músicos clásicos son de otros lados. “Yo quiero que ellos vean que es posible, que poner a sonar la música por el mundo es posible”.

CALI

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