Con música, aprenden niños con discapacidad en Manizales – Otras Ciudades – Colombia



– ¿Profesor, no es muy difícil enseñarle música a un sordo?

– Toma tiempo y esfuerzo, pero no es imposible. Una vez empiezas a trabajar con ellos y te das cuenta de sus habilidades y su voluntad para aprender estás dispuesto a dar todo de ti para que alcancen sus sueños.

Y con estímulos y experiencias gratificantes la vida le ha devuelto al profesor Horacio Agudelo González, su disposición y paciencia con los centenares de niños que han pasado por sus salones de clase.

Agudelo es un licenciado en música, magister en educación, toca 16 instrumentos y ama la música desde que tiene memoria. Muchas instituciones, partiendo del Ministerio de Educación, han resaltado su capacidad de impactar positivamente en sus alumnos.

Hoy por hoy, es el profesor de música de la Institución educativa Villa del Pilar, en el barrio de Manizales que lleva el mismo nombre. Allí debe formar, a la par, a estudiantes con todas sus capacidades físicas y cognitivas y a quienes tiene algún tipo de discapacidad.

“La música los hace más dispuestos, atentos y potencia sus habilidades. Poder tocar un instrumento y construir piezas con sus compañeros que tiene todas sus capacidades les hace ver que la discapacidad no les impide nada”, señala el docente.

Su esposa es médica, juntos se han dedicado a estudiar qué pasa en el cerebro de los músicos y, como lo han evidenciado varios estudios científicos, esta práctica amplia las conexiones neuronales y potencia las inteligencias múltiples.

Luz Marina Franco es una de los 70 alumnos que han visto en la música otra forma de ver el mundo. La joven de 19 años padece de un síndrome que le causa deterioro muscular y óseo. Su mamá, Luz Marina Orozco, asegura que esta actividad es su mayor motivación, incluso académicamente. “Es una oportunidad para que, aún con su discapacidad, pueda hacer algo diferente. A ella esto la hace feliz y es su motivación, cuando tiene recaídas o está en crisis piensa mucho en esto, en volver a cantar”, dijo la madre.

El profesor reconoce que el proceso que desarrolla hace tres años ha sido un aprendizaje para todos. “Todos hemos tenido que aprender. Ellos de música y yo a cómo enseñarle de melodías y ritmos a personas que no pueden ver, oír u hablar”, comentó el docente.

Agudelo llegó en 2016 a Villa del Pilar con una experiencia que ya le ponía nuevos retos. En el colegio de la vereda Bajo Tablazo, de Manizales, logró formar un grupo musical de jóvenes con los que participó del Festival del Bambuco, el Mono Núñez y hasta tocó en plaza pública de México un Día de los muertos.

Gracias a su formación, niños rurales montaron por primera vez en avión y conocieron el mar de Cancún. Por eso, el profesor decidió replicar esta experiencia en este colegio, encontrando experiencias aún más emotivas.

“Hay, por ejemplo, una niña sorda que escucha la vibración del bajo y empieza a cantar, no pronuncia bien las palabras, pero empieza a emitir sonidos como si supiera lo que es. Es bonito porque es innato, es una conexión que se da con la música y saber que se contribuye para ese proceso es muy gratificante” , comentó.

Agudelo es un músico consolidado, fue cofundador de la agrupación de folclor colombiano ‘Ensamble cruzao’ y fue docente universitario, pero fue la labor de mostrar la música como una necesidad y no como un remiendo la que lo llevó a optar por la docencia a través del magisterio.

“Cuando enseñaba en la universidad era bonito, claro, pero he entendido que mi misión es estar donde necesitan de mi labor pedagógica, mi vocación y mi certeza de que la música y las artes no deben ser un remiendo sino una obligación, pues a través de ellas se aprenden cosas que no están en los libros”, aseguro el docente.

Se refiere al trabajo en equipo, la disciplina y la perseverancia, valores que –según él- son el mayor regalo que la formación le ha dejado a sus alumnos. “En este colegio, que siempre le ha apuntado a la inclusión, es bonito ver como los niños regulares son apoyo de sus otros compañeros y tienen la paciencia y el respeto de esperar el ritmo de aprendizaje de cada uno”, añadió.

Con estos jóvenes ya ha viajado a Cartagena y en planes ya está participar en muestras musicales en otros lugares del país. Pero la meta es clara, quieren ser los primeros estudiantes de Manizales con condiciones especiales en representar a Colombia en el exterior.

Un libro

El docente quiso a través del libro La Música en el despertar de las facultades creativas e intelectuales, publicado en 2017, plasmó todas las practicas que lo llevaron a tener un grupo de niños rurales compitiendo en los escenarios de Colombia y hoy a niños en condición de discapacidad de ver en la música una oportunidad de desarrollo.

“Ahí está todo lo que he aprendido y cómo lo he hecho. Se lo regalo a quien quiera, porque pienso que el conocimiento es para ser difundido y la forma en que enseñamos hace que los estudiantes se enamoren o desistan”.

LAURA USMA CARDONA
PARA EL TIEMPO

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